Programa de seminarios de Teoría de la Medicina, FUNDACION IATROS, 2011:
1 de marzo: de 18 a 20 hs.“El suicida como víctima y las víctimas del suicida”.
Ponente: Hilario Blasco. (Psiquiatra, investigador Río Hortega, Fundación Jiménez Díaz).
5 de abril: de 18 a 20 hs.
“Las publicaciones biomédicas en la actualidad”.
Ponente: Karim Gherab (Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, Investigador invitado).
14 de junio: de 18 a 20 hs.
“La Salud Pública nazi”
Ponente: Esteban González López. (Profesor asociado de Medicina de Familia, UAM).
El libro se estructura en tres partes. En la primera, fundamentos, se examina el concepto de familia, modelos de orientación familiar (counseling, consulta, programa y servicio), y funciones de la orientación familiar. La segunda parte estudia diferentes contextos en los que se produce la orientación familiar: la familia como lugar en que la persona se desarrolla y educa, familia en su interacción con la escuela, situaciones de riesgo social y migración y políticas sociales. La última parte está dedicada a la valoración de las intervenciones y examina diferentes instrumentos: la mediación en conflictos, la entrevista, las técnicas sistémicas y cognitivo-conductuales, y los grupos. Finalmente hay un capítulo dedicado a la investigación.
Esta obra resulta de interés para profesionales de la educación y de la salud. Los contenidos teóricos son más potentes que los relatos de experiencias, aunque se ofrecen fuentes documentales o de Internet que complementan algunos aspectos. Queda muy claro en la obra los diferentes contextos en que se mueve la familia, tipos de adopción y acogimiento, etc., aunque no tanto la dinámica psicológica de la familia. Resulta curioso que un término tan usado en salud como el de “familia desestructurada” no se admite, a favor del término “familia suborganizada”. Probablemente hay campo semántico para ambos términos. El counseling y los programas de intervención están tratados de manera detallada. En algunos casos la obra aporta poco a lo que un profesional puede saber o prever. Sería el caso del abordaje de la discapacidad, o aspectos de familia y escuela, en las que sobre una base teórica y de conocimiento legislativo buena, no se acaban de dar pautas prácticas. En ocasiones la obra parece dirigirse al planificador y al político, por la manera minuciosa en que se desgranan las políticas sociales. Los instrumentos de intervención se describen también con mucha minuciosidad teórica pero faltan ejemplos prácticos. A destacar una excelente síntesis de técnicas sistémicas (pág 446 y ss), así como las técnicas grupales ( 489 y ss). La obra en conjunto es una de las mas completas en lengua española, y tiene que ser tomada en consideración por la excelente síntesis bibliográfica que logra.
Schmid W. La felicidad. Todo lo que debe saber al respecto y por qué no es lo mas importante en la vida. Pre-textos. Valencia 2010. 65 pág.
Este pequeño libro lo leerá la persona interesada como un sorbo de agua fresca. Ya en otros comentarios hemos elogiado estos libritos que se escriben en estado de gracia, como una síntesis de ideas largamente cristalizadas por el autor, y que logra esbozarlas en prosa apretada y enjundiosa. Wilhelm Schmid analiza la felicidad bajo el prisma de la suerte, del bienestar y la plenitud. Tal parece que estas tres maneras de interpretar la felicidad se corresponden con el desarrollo histórico del concepto. Sobre la suerte el autor destaca la necesidad de que la veamos, de que estemos abiertos a la buena suerte que puede pasarnos de costado sin enterarnos. Del bienestar esta imposibilidad de maximizarla por el solo hecho de repetir un acto placentero. Hasta lo mas placentero acaba por saciarnos y aburrirnos. La plenitud la interpreta el autor como la necesaria convivencia de la experiencia (y emoción) negativa con la positiva. La plenitud sería para él la aceptación de esta parte negativa e incluso infeliz de nuestras vidas. Y de ahí salta al tema del significado. No resulta tan importante la felicidad como conocer las conexiones que nos unen a los demás, el sentido de nuestros actos. “La experiencia del sentido tiene como consecuencia la felicidad, afirma Schmid, y la plenitud se basa principalmente en la experiencia de una plenitud de sentido”, (pag 38). La pérdida de vínculos, por ejemplo la pérdida que se produce por una disputa, empobrece y amenaza seriamente nuestra felicidad. A partir de aquí analiza de manera brillante los diferentes tipos de conexiones que nos unen al mundo y a nosotros mismo, algo así como una taxonomía de la re-ligación que podría contrastarse con las posiciones zubirianas. Todo lo que se puede contar, afirma, tiene sentido, pero llega un punto en que hay de desmontarlo y volver a construir el sentido.El final del libro es un tanto tópica, (los lectores de este blog ya conocen la alergia que tengo a los escritores que buscan el aplauso en su última página en base a aludir a las buenos sentimientos de la gente, lo que he llamado el “síndrome del aplauso”). No falta pues un alegato contra las gentes materialistas que no tienen espiritualidad, y la promesa de una utopía que se hará realidad, la sociedad ecológica y benefactora. Amén. El librito, con ser pequeño, merecía acabar con mas altura. Prescinda el lector del último capítulo y tendrá mejor dicha.
Esta sociedad internacional, radicada en EEUU pero con fuerte implantación en Europa, edita la revista Medical Decision Making, con artículos que aplican modelos matemáticos a la teoría de la decisión y otras contribuciones. Tienen varios encuentros anuales.
Esta sociedad se define como “informal” y toma su nombre de las aportaciones del psicólogo Egon Brunswik, experto en razonamiento clínico. Mantiene un encuentro anual, asi como un newletter y un forum. Las aportaciones giran en torno al concepto seminal de “lente de Brinswik”, avatares, etc. Imprescindible para profundizar en la bibliografía de este autor.¿Cómo los seres humanos y otros animales toman decisiones bajo incertidumbre, es decir, cuando el tiempo y la información son limitadas y el futuro es desconocido?
En un mundo incierto, los seres humanos a menudo se basan en simples estrategias cognitivas (heurísticos) al tomar decisiones. Para investigar la heurística, este grupo ha desarrollado tres conceptos clave: racionalidad limitada, la racionalidad ecológica, y la racionalidad social. Resulta interesante la similitud con el concepto de racionalidad axiológica acotada que entre nosotros está desarrollando J. Echevarría.
Sobre la base de estos conceptos, han diseñado modelos de los procesos cognitivos y los entornos en los que estos procesos tengan éxito y aislar los heurísticos que favorecen una respuesta exitosa. Como muestra véase la portada de un libro que acaban de editar, «racionalidad para mortales».
Richard Bentall, actualmente profesor de Psicología en Gales, nació en Sheffield en 1956 y trabajaba en la Universidad de Liverpool en la época en que publicó este memorable trabajo, parodia lúcida de las clasificaciones y los conceptos de la Psiquiatria actual. La tesis del artículo de Bentall es que la felicidad debe ser «clasificada como un trastorno psiquiátrico” y como tal habría de ser incluida “en ediciones futuras de los principales manuales diagnósticos con el nuevo nombre ‘Trastorno afectivo Mayor, Tipo Agradable'».
